9/4/11

Sin Titulo




Sin Titulo




Hoy vi a un hombre llorar…
Un hombre muy viejo
Mientras el humo de los árboles se confundía con las nubes del cielo que me prometían nuevas lluvias…
Nunca había visto llorar a este hombre…
Me preguntaba ¿cuantas nubes habrá visto?... Cuanto humo ha pasado por sus ojos…
¿El dolor nunca te deja de atormentar?
Ni en avanzada edad...
Ni en pies cansados…
Ni en manos curtidas por el tiempo…
El temor a la soledad
El temor a la soledad
El temor a la soledad era lo que le preocupaba…
¿O era el temor a dejar de ser ignorado?


1. 2.. 3… 4…. 


Veo mi sombra en el pasto, el viento sopla despacio y levemente se lleva el humo de mi boca… como aquella mujer que se lleva la esencia de mi alma en una caricia intramuscular, en eso aplasto una hormiga con el dedo y me quedo mirando, me quedo pensando…


¿Acaso soy dios?


¿Dios nos mira así, como yo miro a esta hormiga moribunda?


Bueno… si es que tiene ojos, si es que nos quiere ver
Bueno, si es que se llama dios… quizás se llama Hugelio u Oriel o quien sabe 
o quien no sabe, yo no sé y no me interesa saberlo

¡¡¡Yo soy dios!!!



¿y por qué no?


Porque no tengo las manos heridas


Bueno no las tengo heridas pero tengo una enorme cicatriz en el pecho
es mucho más que un par de heridas en las manos…


¿No?


Entonces eso me hace un dios… y mejor que el de las manos con agujeros
hay dioses que se suicidaron para ahora estar en cada cadenita de oro o en cada espejo retrovisor de algún auto o en el pecho tatuado de alguien que cayó preso, yo no me he suicidado, yo estoy aquí y ahora, hago milagros casi todas las noches… dependiendo que mujer devota me invite a pasar a su casa, no tengo un manto sagrado pero he tenido mantos sangrados, mantos sudados (en cada casa de mis devotas o detacones altos o depies descalzos) no tengo mucha gente que me siga, no convierto el agua en vino, si no que el vino lo convierto en risas, en sexo, en poesía madrugadora, en conversaciones con extraños, a veces incluso… en peleas, en caídas y dolores de cabeza. 
Si!, soy dios


¿o no?


¿a quién realmente le importa?
 A más de uno u otro vago nocturno pero el dictador celestial no esta


¿o sí?


Si es así, muéstrenme dónde pero no me vengáis con la siutiquería de que esta en mi corazón o en alguna casona añeja con una cruz en su techo o en alguna imagen de yeso llorada por más de alguna abuela nuestra…
yo estoy aquí y ahora
se puede conversar conmigo mirándome a los ojos mientras yo sostengo tus manos, si quieres… hasta un abrazo os puedo dar y secare las lágrimas
y todo esto… Por nada, ni el 1% de nada tuyo
bueno, bueno tal vez uno que otro cigarrillo güacho cuando ande con los bolsillos como perro, pero más allá de eso… nada más.                             ….4…3..2 .1
                                                                                                             



B/F
2010


 

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