“Desde lejos podía ver y
sentir que me estaba acercando a la casa… había llovido… el barro en mis
zapatos me lo había dicho, me acerqué muy despacio... tratando de meter el
menor ruido posible, me asome por la ventana para ver si había alguien…
Si, estaban en la mesa,
golpeé muy caballerosamente la puerta de entrada… después de unos segundos la
puerta se abrió de par en par, todos me miraron… invitándome a pasar, solo
pasaba a saludar les dije… pasa toma asiento, me dijeron… me quite el abrigo y me
senté a la mesa…. que confortable era estar hay… el frío ya no estaba… el calor
de la chimenea me abrazaba… de pronto mis pantalones se humedecieron… Cristian
el menor de la familia, al que le faltaba un brazo, trato de coger un vaso con
agua… pero su torpeza lo derramo justo delante de mí… “
Tierno
Desvelo
La luna se asomaba llena,
reluciente, tentadora, completa en su totalidad… la miraba, me miraba a través
del vidrio… a
ratos cerraba mis ojos y me dormía a su lado.
El sueño me golpea.
Me desnudo para poder
mirarla a los ojos, para poder ofrecerle mis pecados…
Enciendo un cigarrillo…
abro la ventana, dejo que entre y se recueste sobre mi cama.
Despierto del sueño entre
dos nubes pasajeras que me llevan a nuevas tormentas.
Me recuesto entre las
nubes, paso de una a otra… mirando horizontes… contando estrellas… asesinando
dioses… quemando pasados… llenándome la boca de vapor de agua… besando y
acariciando valles ocultos… valles vírgenes… valles… valles solos para mi…
blanca soledad frente a mis ojos.
Ya bajando de las nubes y
del valle camine por la planicie… en ella brillaba la luna, camine descalzo,
camine enceguecido por el brillo… mientras caminaba se me seco la garganta, los
labios se me partían, caminado encontré una fuente, una fuente
de agua… de agua bendita… de agua pura… de agua verdadera, bebí un poco y un
poco más…
No eh podido dejar de
beber y desde ese entonces mis labios saben distinto, de inmediato tomaron otro
gusto… saben… saben a… a sangre hirviendo… a desvelo… a caricia madrugadora… a
vino después de una estrella fugaz…
Miré el cielo y… en
éxtasis me extinguí… en éxtasis me hundí… en éxtasis…
Ponme en una estrella
fugaz que me lleve de vuelta a casa, espero que me acompañes…
Si es así, aprieta fuerte
mi corazón, cúbreme los ojos con tu piel, y déjame ver tu pesar y tus sonrisas,
y como mueren los días… como mueren los días… como mueren los días… háblame al
amanecer, háblame antes que salga el sol, espero que te quedes, y te aferres a
mis hombros, cúbreme los ojos con tu piel, y déjame ver tu pesar y tus
sonrisas… y como mueren los días… como mueren los días… como mueren los días.
Despierto en medio de un
desierto, camino buscando algo... algo bueno porque morir… algo bueno que haga
más dulce este viaje…
Mis manos lo recorren…
mis manos se enamoraron de él, por algunas noches lo buscan sin encontrar la
suave arena
esa que danza a través de
mis dedos…
el desierto me hace
pensar, me hace sentir, el desierto con su bella crudeza… me hace desearlo… me
eh enamorado de él… espero que él se enamore de mi… en el desierto me siento
tan frágil, tan pequeño… tan único… todo es perfecto y apacible… camino a
través de él hasta llegar a un pequeño monte… desde allí se puede ver todo mi
desierto amado, cada curva… cada cicatriz, mis huellas aun humean en él… desde
aquí lo observo y me encanta… mis manos lo desean cada vez más… la luna lo hace
lucir tan bello… tan calmo…
Donde,
donde… te eh perdido amor
Donde,
donde que no puedo respirar la luz de la mañana.
Lento
vienen los días aplastando los sueños
Algunos
se arrancan de él, algunos incluso de mí
Ahí
están… ahí
flotando en el mar
Ahí
están... ahí donde el cielo se abre
Espero
que retornen al vacío de mis manos
Dame
alguna razón para no creer lo que siento
Imperios
enteros sin nada que temer
Incendiados
por un mal sueño
Seguros
por tener un minúsculo momento sin tiempo que abrazar
Ella me
besa antes de marcharse y morir.
De placenteras dunas
vengo… de ardiente arena eh llagado, ahora reposo mis huesos, bajo mi cabeza,
brazos y piernas… de hojas me sostienen en esta cama de tierra y gusanos, en
esta cama hecha de piel y cabellos, en esta cama hecha de noche y copas… la
sirena baila… justo en la estrella de mis deseos… justo en la vía láctea de mi
pecho angular, en el cielo de mi noche... jugando con la luna me lleva a
naufragar, cruelmente toca mis labios con los suyos… suavemente me toma y lleva
hasta donde el viento olvido soplar, tiernamente me deja caer… me suelta
arrancándome el corazón… voy cayendo y no hay dolor… voy cayendo y no tengo
miedo… voy cayendo y no quiero esperar el impacto… voy cayendo y no me canso de
hacerlo… voy cayendo y me hundo placenteramente, me revuelco placenteramente…
me hundo dentro de ella… me revuelco dentro de ella, ¿que infierno corpóreo me
recibe de par en par? me recibe con los músculos en llamas… la saliva se
evapora al contacto… me hundo, me revuelco en el éxtasis, en el alcohol de esta
noche, en el sudor de sus desvelos, en los silencios clandestinos de mi boca.
Se incendia mi espalda,
su cuello se muestra desnudo ante mí… ofreciéndome su voz… su calor… su aroma…
ofreciéndome la noche eterna.
En la orilla del mar… un
cuerpo desnudo se aleja flotando en la marea cálida y desordenada de poesía… en
la marea que nos mantiene sin frío… en la que desarmo… en la que se enredan las
piernas y las ganas de una nueva mañana, en esa marea… su cuerpo desnudo va y
viene… vamos y venimos… me y vengo… en este mar silencioso… en este mar secreto… en este mar al ritmo
de compases nocturnos… en este mar me revuelco... en este mar me hundo hasta
sus profundidades... en este mar me voy, a este mar regreso de días enteros… en
este mar acabo (en sus profundidades)… en este mar termino (en sus orillas)… en
este mar, en este mar solo para mi… en este mar que me mantiene a la deriva… en
este mar entregado a mi… en este mar amado… en este mar que me enamoró… en este
mar… tu mar.
Ponme en una estrella
fugaz, que me lleve de vuelta a casa, espero que me acompañes
Si es así, aprieta fuerte
mi corazón, cúbreme los ojos con tu piel, y déjame ver tu pesar y tus sonrisas,
y como mueren los días… como mueren los días… como mueren los días… háblame al
amanecer, háblame antes que salga el sol, espero que te quedes, y te aferres a
mis hombros, cúbreme los ojos con tu piel, y déjame ver tu pesar y tus
sonrisas…y como mueren los días… como mueren los días… como mueren los días
Ponme en un beso tuyo,
que me lleve de vuelta a casa, espero que me acompañes
Si es así, aprieta fuerte
mi mano, cúbreme los ojos con tu piel, y déjame ver tus noches y tus
amaneceres, y como mueren los días… como mueren los días… como mueren los días…
háblame sin palabras, háblame antes de abrir mis ojos, espero que te quedes, y te
aferres a mis labios, cúbreme los ojos con tu piel, y déjame ver tu espalda y
como se incendian tus manos… y como mueren los días… como mueren los días… como
mueren los días…
Ponme sobre tus pechos, y
llévame de vuelta a casa, espero que me acompañes
Si es así, aprieta fuerte
mi espalda, cúbreme los ojos con tu piel, y déjame ver tu dolor y tu placer, y
como mueren los días… como mueren los días… como mueren los días… háblame al
anochecer, háblame antes que muera la luna, espero que te vayas conmigo, y te
aferres a mis hombros, cúbreme los ojos con tu piel, y déjame ver tu placer y
tu despertar… y como mueren los días… como mueren los días… como mueren los
días.
“Salí de la casa un poco
molesto, caminado ya lejos después de pensar lo que había ocurrido, si no
hubiese sido por la torpeza de Cristian… nunca hubiese hablado con Rocío…
(Hermana mayor de Cristian) nunca la hubiese mirado a los ojos, nunca hubiese
tocado sus manos… nunca me hubiese incrustado en su pecho… si nunca se
hubiese humedecido mi
pantalón… nunca hubiese humedecido mis dedos.
Enciendo un cigarrillo y
siento cuán lejos ya estoy de la casa… se aproxima una tormenta… el viento me
lo ha dicho… miro hacia atrás… la casa ya no está.”
B/F
MAYO 2010