20/2/11

Tierno Desvelo



“Desde lejos podía ver y sentir que me estaba acercando a la casa… había llovido… el barro en mis zapatos me lo había dicho, me acerqué muy despacio... tratando de meter el menor ruido posible, me asome por la ventana para ver si había alguien…
Si, estaban en la mesa, golpeé muy caballerosamente la puerta de entrada… después de unos segundos la puerta se abrió de par en par, todos me miraron… invitándome a pasar, solo pasaba a saludar les dije… pasa toma asiento, me dijeron… me quite el abrigo y me senté a la mesa…. que confortable era estar hay… el frío ya no estaba… el calor de la chimenea me abrazaba… de pronto mis pantalones se humedecieron… Cristian el menor de la familia, al que le faltaba un brazo, trato de coger un vaso con agua… pero su torpeza lo derramo justo delante de mí… “  


Tierno Desvelo


La luna se asomaba llena, reluciente, tentadora, completa en su totalidad… la miraba, me miraba a través del vidrio…  a ratos cerraba mis ojos y me dormía a su lado.

El sueño me golpea.

Me desnudo para poder mirarla a los ojos, para poder ofrecerle mis pecados…
Enciendo un cigarrillo… abro la ventana, dejo que entre y se recueste sobre mi cama.

Despierto del sueño entre dos nubes pasajeras que me llevan a nuevas tormentas.
Me recuesto entre las nubes, paso de una a otra… mirando horizontes… contando estrellas… asesinando dioses… quemando pasados… llenándome la boca de vapor de agua… besando y acariciando valles ocultos… valles vírgenes… valles… valles solos para mi… blanca soledad frente a mis ojos.

Ya bajando de las nubes y del valle camine por la planicie… en ella brillaba la luna, camine descalzo, camine enceguecido por el brillo… mientras caminaba se me seco la garganta, los labios se me partían, caminado  encontré una fuente, una fuente de agua… de agua bendita… de agua pura… de agua verdadera, bebí un poco y un poco más…
No eh podido dejar de beber y desde ese entonces mis labios saben distinto, de inmediato tomaron otro gusto… saben… saben a… a sangre hirviendo… a desvelo… a caricia madrugadora… a vino después de una estrella fugaz…

Miré el cielo y… en éxtasis me extinguí… en éxtasis me  hundí… en éxtasis…   

Ponme en una estrella fugaz que me lleve de vuelta a casa, espero que me acompañes…
Si es así, aprieta fuerte mi corazón, cúbreme los ojos con tu piel, y déjame ver tu pesar y tus sonrisas, y como mueren los días… como mueren los días… como mueren los días… háblame al amanecer, háblame antes que salga el sol, espero que te quedes, y te aferres a mis hombros, cúbreme los ojos con tu piel, y déjame ver tu pesar y tus sonrisas… y como mueren los días… como mueren los días… como mueren los días.

Despierto en medio de un desierto, camino buscando algo... algo bueno porque morir… algo bueno que haga más dulce este viaje…
Mis manos lo recorren… mis manos se enamoraron de él, por algunas noches lo buscan sin encontrar la suave arena
esa que danza a través de mis dedos…
el desierto me hace pensar, me hace sentir, el desierto con su bella crudeza… me hace desearlo… me eh enamorado de él… espero que él se enamore de mi… en el desierto me siento tan frágil, tan pequeño… tan único… todo es perfecto y apacible… camino a través de él hasta llegar a un pequeño monte… desde allí se puede ver todo mi desierto amado, cada curva… cada cicatriz, mis huellas aun humean en él… desde aquí lo observo y me encanta… mis manos lo desean cada vez más… la luna lo hace lucir tan bello… tan calmo…


Donde, donde… te eh perdido amor
Donde, donde que no puedo respirar la luz de la mañana.
Lento vienen los días aplastando los sueños
Algunos se arrancan de él, algunos incluso de mí
Ahí están…  ahí flotando en el mar
Ahí están... ahí donde el cielo se abre
Espero que retornen al vacío de mis manos
Dame alguna razón para no creer lo que siento
Imperios enteros sin nada que temer
Incendiados por un mal sueño
Seguros por tener un minúsculo momento sin tiempo que abrazar
Ella me besa antes de marcharse y morir.


De placenteras dunas vengo… de ardiente arena eh llagado, ahora reposo mis huesos, bajo mi cabeza, brazos y piernas… de hojas me sostienen en esta cama de tierra y gusanos, en esta cama hecha de piel y cabellos, en esta cama hecha de noche y copas… la sirena baila… justo en la estrella de mis deseos… justo en la vía láctea de mi pecho angular, en el cielo de mi noche... jugando con la luna me lleva a naufragar, cruelmente toca mis labios con los suyos… suavemente me toma y lleva hasta donde el viento olvido soplar, tiernamente me deja caer… me suelta arrancándome el corazón… voy cayendo y no hay dolor… voy cayendo y no tengo miedo… voy cayendo y no quiero esperar el impacto… voy cayendo y no me canso de hacerlo… voy cayendo y me hundo placenteramente, me revuelco placenteramente… me hundo dentro de ella… me revuelco dentro de ella, ¿que infierno corpóreo me recibe de par en par? me recibe con los músculos en llamas… la saliva se evapora al contacto… me hundo, me revuelco en el éxtasis, en el alcohol de esta noche, en el sudor de sus desvelos, en los silencios clandestinos de mi boca.

Se incendia mi espalda, su cuello se muestra desnudo ante mí… ofreciéndome su voz… su calor… su aroma… ofreciéndome la noche eterna.

En la orilla del mar… un cuerpo desnudo se aleja flotando en la marea cálida y desordenada de poesía… en la marea que nos mantiene sin frío… en la que desarmo… en la que se enredan las piernas y las ganas de una nueva mañana, en esa marea… su cuerpo desnudo va y viene… vamos y venimos… me y vengo… en este mar silencioso… en este mar  secreto… en este mar al ritmo de compases nocturnos… en este mar me revuelco... en este mar me hundo hasta sus profundidades... en este mar me voy, a este mar regreso de días enteros… en este mar acabo (en sus profundidades)… en este mar termino (en sus orillas)… en este mar, en este mar solo para mi… en este mar que me mantiene a la deriva… en este mar entregado a mi… en este mar amado… en este mar que me enamoró… en este mar… tu mar.

Ponme en una estrella fugaz, que me lleve de vuelta a casa, espero que me acompañes
Si es así, aprieta fuerte mi corazón, cúbreme los ojos con tu piel, y déjame ver tu pesar y tus sonrisas, y como mueren los días… como mueren los días… como mueren los días… háblame al amanecer, háblame antes que salga el sol, espero que te quedes, y te aferres a mis hombros, cúbreme los ojos con tu piel, y déjame ver tu pesar y tus sonrisas…y como mueren los días… como mueren los días… como mueren los días

Ponme en un beso tuyo, que me lleve de vuelta a casa, espero que me acompañes
Si es así, aprieta fuerte mi mano, cúbreme los ojos con tu piel, y déjame ver tus noches y tus amaneceres, y como mueren los días… como mueren los días… como mueren los días… háblame sin palabras, háblame antes de abrir mis ojos, espero que te quedes, y te aferres a mis labios, cúbreme los ojos con tu piel, y déjame ver tu espalda y como se incendian tus manos… y como mueren los días… como mueren los días… como mueren los días…                  

Ponme sobre tus pechos, y llévame de vuelta a casa, espero que me acompañes
Si es así, aprieta fuerte mi espalda, cúbreme los ojos con tu piel, y déjame ver tu dolor y tu placer, y como mueren los días… como mueren los días… como mueren los días… háblame al anochecer, háblame antes que muera la luna, espero que te vayas conmigo, y te aferres a mis hombros, cúbreme los ojos con tu piel, y déjame ver tu placer y tu despertar… y como mueren los días… como mueren los días… como mueren los días.



“Salí de la casa un poco molesto, caminado ya lejos después de pensar lo que había ocurrido, si no hubiese sido por la torpeza de Cristian… nunca hubiese hablado con Rocío… (Hermana mayor de Cristian) nunca la hubiese mirado a los ojos, nunca hubiese tocado sus manos… nunca me hubiese incrustado en su pecho… si nunca se
hubiese humedecido mi pantalón… nunca hubiese humedecido mis dedos.
Enciendo un cigarrillo y siento cuán lejos ya estoy de la casa… se aproxima una tormenta… el viento me lo ha dicho… miro hacia atrás… la casa ya no está.”

B/F
MAYO 2010

Algo de nada



Y fue así, como un estallido en mi cabeza, en mi interior
¿Y no?,
¿Si ya todo había pasado?,
Vino desde los aires manchados,
Desde los aires dulces,
Lo supe y fue como un…
Fue como un derechazo directo a mi ojo ciego,
A mi ojo mareado,
No, no quería esto
Quería nada!
Nada de mi

Me destruyo por un momento eterno
Y no tenía papel donde refugiarme,
Donde saltar y hacer mis alas.

Y si
Estuve abajo mirando a mí alrededor
sin respirar, solo pensando y doliendo

Aun lo recuerdo…
aun siento su aroma de aquella noche donde vino solo por mi…
solo por mi cuerpo borracho

Pero ahora,
Todo está desmoronándose junto a mi espalda,
Todo está perdiendo el control,
Todo está oliendo a recalentado,
Ya todo se ha vuelto nada,
Todo se está volviendo un terrible infierno,
Ya ni si quiera me dan ganas de gritar
Cuando es tan fácil!!!


Ya está todo cubierto.


B/F.


3 Tiempos


A lo lejos el aire me trae tu aroma…
Ese que como veneno me deja caer sobre las nubes rojas…
Sobre las nubes azules del tiempo.
















Mi silencio es casi sepulcral…
Los caminos que eh elegido
Son para que me duelan un poco menos los pies
Para no seguir arrastrando tantos muertos.


















Esta noche…
A esta hermosa noche le doy mi cuerpo en ofrenda
Le entrego mi cuerpo moribundo
Y solo te dejo este lento respirar
Para cuando ya no te quieras levantar.


B/F
Diciembre/2009

18/2/11

El Conejo Del Bosque



…Me despedí de mi alma 
Y salte, caí desde el segundo cielo 
Desde la silla de ruedas 
Desde las flores vidriosas 
Desde sus pechos de tierra 
Desde sus manos pequeñas que solo pulsan lo preciso 
Desde abrazos reales e ilusiones de algodón rosa… 


El conejo del bosque

Caminando por el bosque, prendiendo mis ojos, vi de pronto en el suelo, pequeñas huellas que se cruzaban por el sendero en el cual yo caminaba. Me detuve para ver bien a quien le pertenecían y de pronto, frente a mí, pasa muy rápido…un conejo! 
Pasó tan rápido, que casi no pude ver sus patas, y cada cierto tiempo, el conejo volvía a cruzar el camino frente a mí. 

Anocheció y decidí arrimarme a un árbol para pasar la noche. 
Con la curiosidad de saber cómo era el conejo que había visto hace unas horas. 
Lo busqué y no encontré nada más que sus huellas dirigiéndose hacia algún lugar. 

Desperté y vi que a mi alrededor habían huellas de conejo. Me di cuenta que él solo buscaba las zanahorias que tenía detrás de mí oído sordo. 
Al anochecer, me quedé en el mismo lugar y esperé para poder dárselas, pero mientras dormía, el muy pillo me las robaba, caminaba en puntillas oliendo el viento, con cautela, tratando de que ni dios lo escuchara… 
Cada día al amanecer, veía que las zanahorias se iban acabando de a poco. (Era un conejo educado, ya que me robaba de a una zanahoria diaria) 
Cada noche me quedaba despierto lo más que podía, para poder verlo, pero el sueño vencía mis ansías de conocerlo. 
Hasta que una noche, el sueño jamás llegó. Y lo pude ver, no se resistió, de entre los arbustos me miraba silenciosamente. Se acercó despacio, muy tranquilo. 
Saqué una zanahoria de mi oído sordo y se la ofrecí, y delicadamente se acercó y la tomó de entre mis dedos. 
Se sentó frente a mí mirándome fijamente a los ojos, y comenzó a comérsela con cuidado, tratando de no botar ninguna migaja.
Después de un rato le ofrecí otra, y me dijo: 

- No gracias. Por ahora no. 
Solo se acercó y se sentó a mi lado a ver como moría la noche. 
Sin decir nada tomo mi mano y se apoyó en ella, y se durmió. 
Me quede dormido junto a él, y al despertar, ya no estaba. 


Al día siguiente regresó y conversamos un momento eterno a la orilla de un río 
Mientras yo le ofrecía más zanahorias, hablábamos de nuestras vidas. 
Tomó mi mano y se apoyó en ella, y se durmió. 
Dormí junto a él, y al despertar ya no estaba. 

Al día siguiente regresó. Conversamos de un montón de cosas en la copa de un árbol, donde arrojábamos cosas a la gente que pasaba por debajo de aquel árbol. Nos reímos hasta el punto de llorar, fue un día magnifico (uno de los pocos que puedo recordar). 
Tomó mi mano y se apoyó en ella, y se durmió. 
Y dormí junto a él, y al despertar ya no estaba. 

Al día siguiente esperé que regresara… 
Y no regresó. 
Esperé al día siguiente, y al día siguiente. Y no regresó. 
Y me encontraba solo en medio del bosque, ya no sabía cómo regresar. 

Una noche, regresó de sorpresa. 
La alegría fue inmensa, casi insoportable. Le ofrecí una de las ultimas zanahorias que me quedaban, que había guardado especialmente para él, y se la comió con tanta delicadeza como si fuese la última que se comería en su vida. 
Estuvo conmigo pero solo fue un momento. 
Recuerdo que tomó mi mano y no la soltó en todo ese momento. Recuerdo que también olía muy bien. 
Me dijo que tenía que hacer un viaje y que no sabría cuando nos volveríamos a ver. 
Eso me entristeció mucho. Le dije que por favor me llevara, que me ocultara en su maleta. Solo me miró y sonrió. 
Lo acompañé hasta la ribera del río, donde me dio un abrazo, y estrechó fuertemente mis manos. Y se fue… Pasó bastante tiempo, hasta que decidí ir a buscarlo. Busqué su madriguera por todo el bosque, hasta que la encontré. Y ahí estaba, igual que siempre, me miro y sonrió. 
Le llevé unas zanahorias de las que tanto le gustaban, pasamos toda la tarde riéndonos, 
(en el fondo sabía que sería la última vez que lo vería, no entendí la razón o el motivo por el cual esa vez sería la última vez que lo vería, simplemente lo sabía) recordando los momentos más gratos de sus visitas en el bosque, y le dije que nunca había tenido la suerte de tener una amistad como la nuestra. 
Él solo tomó mi mano y se apoyó en ella sin decir nada… 

Estreché su mano con fuerza, como para llevarme un trozo de él conmigo, y me marché.


...Y mi cabeza golpeó el suelo, 
Haciéndome perder la vista. 
Busque en la ribera del río obscurecido 
Que pasaba por mi pecho. 
Sentado en mi espalda, 
Vi pasar un conejo 
Que me miraba desde lejos… 
Miré mis manos, 
Y alumbré la noche para buscar... 
Y ya no estaba.


Fin.


B/FMayo/2007

Alucinación 11


Muerte y volver a Paris. Muerte y risas, risas, risas, risas, risas, risas. 
Y hasta ahora ya no se nada, ni como me llamo.
Mi oreja canta  El asesino escapa, mientras camino por tu espalda, pensando y no hablando...
¿Me importas? ¿y por qué? si no sé quién soy...
Mi estómago grita como una bomba que nunca para de explotar...
Odio, odio y nada más, pena y pena, y no sé dónde estás.

Busco algo en tu mirada, y sólo veo nihilismo en mi mirada.
Busco algo en tu mirada, y no veo nada de nada…
sólo otro lugar, donde me duele el lado derecho de mi espalda artística.
Aprender y aprender, y olvidar para crear algo estúpido. 

Cubos y cubos en mis manos muertas.
Tu espalda se aleja y me toma la mano, se asoma a la orilla, y mis pies envejecen.
Tus ojos me miran dentro de esta neblina púrpura, tu cabeza, tus manos y todo el mundo observando por sólo un minuto,
 ruidos silenciosos en mi cabeza. 

Hola y nada más, hola y me voy. Y que hay de extraño, sólo nubes desfiguradas como mi pecho maldito angular.
Mis manos tiemblan y hay un terremoto en un mi hombro, ¿y qué es lo que queda en pie?
Me miras y sonríes, tus dedos están fríos, 1, 2, 3, 4...
Ilusiones estúpidas con dulce aroma, la sombra de un maldito placer tapa mis oídos.
 ¿Te burlas de mi tesoro?, ¿te ríes de mi tesoro?
 Muere una ilusión de realidad, pero en el fondo, la interpretación es una ilusión de la realidad. Nariz, ojo, ¿qué es lo que veo?
No lo sé y no me preocupa, sólo sé que dios es un número hasta el cual no podemos contar.
Quiero volver a besar sin mover mis labios, quiero estar desnudo, cubierto de nada. Quiero volver a acariciar sin mover mis alcohólicas manos. 

Esto fue redactado una noche de luna roja, por mi fiel acompañante azul y mi amigo que bien sé no me consolara jamás...
Pero seguimos haciendo el intento (instinto).

B/F

17/2/11

Noviembre 15



Me despierto cansado
me despierto en sudor, en sed… en sed de media noche… en sed… sed. 
Me despierto solo, cansado, de malas
sin ganas de nada, el humo aun me dice que fue muy pronto. 
La herida en mi mano aun sangra de placer por los días amarillos que vendrán
espero que la sangre lo inunde todo… por que el asco de estar tan despierto sin nada que me calme, sin nada que haga incendiar mis muslos, sin brazas en mis manos que lamer
es algo realmente atroz. 
Hoy camine bajo el sol
recibiendo sus azotes
sus rayos puntiagudos en mi espalda, en mi cabeza, en mis manos.
No hay saliva hirviente que anestesié el dolor
No hay ojos oscurecidos
No hay labios deseantes de mi
Ni manos a las que llenar con pulsaciones lubricadas con humo dulce y alcohol intrauterino.
Hoy estoy solo, hoy la fantasía no me es favorable
hoy es el comienzo de miles de cosas… de miles de malos pensamientos
de estupidez craneal que mi mente me jugara en contra
haciéndome notar más y más su ausencia…
haciéndome notar más y más el hecho de que soy un adicto…
de que me tiene enfermamente a sus pies…
a que me es necesaria para seguir…
a que me a hecho desnudarme por completo frente a ella y mostrarme tal cual soy
con mi pecho estrellado y con mis manos en llamas y todos los fantasma que me aterran.
Hoy las lágrimas no tendrán donde descansar
mis manos no tendrán su merecido regalo caído del cielo (Lo sé porque eh visto las cicatrices en su espalda donde se encontraban sus alas) mis labios no obtendrán el veneno para que mi corazón muera en el sublime éxtasis de un beso suyo
hoy no poder ser el niño muerto de frio que será rescatado por manos tiernas y no seré cubierto con sus pechos de nieve que me queman
que cierran mis cicatrices y las transforman en caricias perpetuas.
Hoy no pude hundirme en sus ojos, ni volar dentro de ellos
los esperare no sé por cuanto tiempo
los esperare sentado aquí bajo esta noche que me hace extrañarla más
bajo esta noche que quiero que sea nuestra
bajo esta noche donde estoy solo
bajo esta noche
bajo el humo
bajo el sueño que me atonta
bajo el dolor que me mantiene esta noche… quieto, seco y adolorido.



B/F
Noviembre/2010


Desvelado



Y la noche llego…
La hora de mi descenso estelar se acercaba más y más
Estaba en un balcón del mundo,  bebiendo la última gota de vino de la botella…
Esperando que el tiempo se detuviera
Esperando que el humo en mis ojos nunca se fuera
Esperando que su mirada nunca se perdiera.

Y solo una palabra suya basto para sanarme.

Me incline hacia atrás y mire las estrellas
Ellas las inalcanzables
Las diosas furtivas de la noche…
Los faros para los aeronautas nocturnos
Para los suicidas de amaneceres.

Y me hablo suave/lento en mi oído ciego… y el eco aun viaja en el filo de mi espalda.

Cerré mis ojos y mis manos se llenaron de nieve
Mi boca se llenó de noche
Mis pulmones se llenaron de aromas que me llevan a recorrer planicies lejanas
Choques eléctricos abrazaban mi corazón
Que se detenía a ratos para asegurarse de estar vivo, muy vivo
Sentía la caída de los cabellos sobre mi cara, sobre mis parpados.

Y depositó un beso en mi boca, como la primera gota que cae a la tierra antes de la tormenta.

Camine por el blanco valle ocultándome de dios
Por mi espada se enredaba una serpiente hirviendo
Mi boca se llenaba y vaciaba  de sombras, gemidos, dulce respirar
Cerré mis ojos para poder ver la luz que atravesaba la oscura habitación
Mi pecho se comenzó a incendiar
Y mis oídos escuchaban el gemir de las estrellas cayendo a esta hoguera sideral
Mi boca repetía el hechizo mientras sombras y luces entraban y salían de ella
Mis piernas se tensaban y en la piel el mapa hacia donde me dirigía
Mis manos se humedecieron
Mis dedos viajaban a través de las sombras buscando la fuente de vida eterna
Todo se mezclaba al ritmo de la misma pulsación, tambores ocultos dentro del corazón.

Y suavemente me acaricio el rostro y me miro de tal forma que nada más necesitaba
Que podría morir en ese mismo instante y no me importaría… si muriera con esa mirada
Junto a mi… nada importaría.

“ella se aferraba a mi espalda, y yo me hundía en su pecho como queriendo llevarnos algo de cada uno, algo que no pudiese dormir, algo que no pudiese despertar, algo que no se pudiese destruir…”


B/F
Marzo/2010 

XVI



Eh pintado mis brazos de blanco invierno
Para ver si así el cielo me escucha
Y me regala la lluvia que no se llevara mi suciedad
Que no se llevara la dureza de mis pies.

Un dedo ensangrentado
Marcas negras en los nudillos y en la muñeca derecha aún se está apagando el cigarrillo.

No entiendo
No comprendo
No quiero entender
No quiero comprender
Me aterra
La cabeza explota
El pecho deja de funcionar
Las piernas se duermen/se mueren
Corriendo voy hacia el vacío.

No sé a qué se debe el mensaje enviado
Puede ser por que no grite
Puede ser por que olía muy mal
Puede ser por el dolor de mi espala
Puede ser por mil y un motivos que no quiero descifrar.

No sé a qué se debe el mensaje recibido
Puede ser por estaba muy cansado
Puede ser porque mis manos ya no pueden sostener nada más
Puede ser por no te llame para cuando naciste
Puede ser por mil y un motivos que no quiero escuchar.

Lejos estoy del suelo para poder ver bien el agujero
Lejos estoy del cielo para poder dejar de quemarme la espada
Lejos estoy de mí para poder respirar con calma
Lejos estoy de las lejanías para que descansen por un instante siquiera
Lejos estoy por un momento para no matar más hormigas
Lejos estoy un momento para dejar que se vean las estrellas
Lejos estoy un momento para no seguir flagelándome
Lejos estoy un largo memento para que no sufra/llore un instante siquiera.

Me siento en mi silla azul y veo a través de la ventana los verdes sueños esperando las salvajes lluvias.



B/F.
Marzo/2010.

Tarde De Calor


Entrando ya en el subconsciente colectivo de la marea humana...
Me marea la marea de la estupidez humana...
El olor de los cadáveres en la calle...
Y de los envases públicos que nos llevan a nuestras madrigueras...
Se hace cada vez más insoportable...
Solo a ratos parece que desaparece pero es porque caemos aturdidos
En el asfalto hirviente de los pasos que van y vienen...

Vengo con la cintura quebrada...
Con los ojos en llanto seco...
Con la manos heladas...
Y con la boca cerrada...
Dejando escapar odiosas canciones sin compás ni rimas...

Los rayos del sol azotan la espalda...
Queman los malos pensamientos...
Ante los ojos de los viejos amargos...
De los viejos culiaos...
Que me escupen los pies...
Estos pies psiconauticos...
Estos pies eternamente descalzos...

Un vaso...
Tres hielos...
Y un buen güisqui...

Una botella...
Helada/congela/quema
Cerveza oscura como la noche eterna...

Un vaso...
Tierra…
6 Cuerdas...
Tabaco junto al diablo...
Y la sangre del bastardo...
Sangre espesa...
Vino de la mejor cepa...
Para la peor mesa...
Esta mesa... con migas añejas...
Ebrio busco excusas...
Para mi descontento matutino...
Para mi funeral... para el velorio de mi corazón
En el cual estoy solo tocando las canciones más tristes
Con la 4 cuerda de la guitarra en mi garganta...
Con el diablo fumando mis costillas...
Las velas ya se han consumido…
El vino ya se ha derramado…
Mis brazos cansados han dejado caer las flores de papel
Han dejado caer la guitarra…
Han dejado caer mis huesos esperando una respuesta…
Esperando la venida del perfume
Esperando las manos pequeñas que sostienen las estrellas
Esperando el vaso para hacer el brindis por esa noche…

Que no será igual a esta…

El agujero está listo y (yo) el muerto tocando rancheras...




B/F.