9/4/11

Sin Titulo




Sin Titulo




Hoy vi a un hombre llorar…
Un hombre muy viejo
Mientras el humo de los árboles se confundía con las nubes del cielo que me prometían nuevas lluvias…
Nunca había visto llorar a este hombre…
Me preguntaba ¿cuantas nubes habrá visto?... Cuanto humo ha pasado por sus ojos…
¿El dolor nunca te deja de atormentar?
Ni en avanzada edad...
Ni en pies cansados…
Ni en manos curtidas por el tiempo…
El temor a la soledad
El temor a la soledad
El temor a la soledad era lo que le preocupaba…
¿O era el temor a dejar de ser ignorado?


1. 2.. 3… 4…. 


Veo mi sombra en el pasto, el viento sopla despacio y levemente se lleva el humo de mi boca… como aquella mujer que se lleva la esencia de mi alma en una caricia intramuscular, en eso aplasto una hormiga con el dedo y me quedo mirando, me quedo pensando…


¿Acaso soy dios?


¿Dios nos mira así, como yo miro a esta hormiga moribunda?


Bueno… si es que tiene ojos, si es que nos quiere ver
Bueno, si es que se llama dios… quizás se llama Hugelio u Oriel o quien sabe 
o quien no sabe, yo no sé y no me interesa saberlo

¡¡¡Yo soy dios!!!



¿y por qué no?


Porque no tengo las manos heridas


Bueno no las tengo heridas pero tengo una enorme cicatriz en el pecho
es mucho más que un par de heridas en las manos…


¿No?


Entonces eso me hace un dios… y mejor que el de las manos con agujeros
hay dioses que se suicidaron para ahora estar en cada cadenita de oro o en cada espejo retrovisor de algún auto o en el pecho tatuado de alguien que cayó preso, yo no me he suicidado, yo estoy aquí y ahora, hago milagros casi todas las noches… dependiendo que mujer devota me invite a pasar a su casa, no tengo un manto sagrado pero he tenido mantos sangrados, mantos sudados (en cada casa de mis devotas o detacones altos o depies descalzos) no tengo mucha gente que me siga, no convierto el agua en vino, si no que el vino lo convierto en risas, en sexo, en poesía madrugadora, en conversaciones con extraños, a veces incluso… en peleas, en caídas y dolores de cabeza. 
Si!, soy dios


¿o no?


¿a quién realmente le importa?
 A más de uno u otro vago nocturno pero el dictador celestial no esta


¿o sí?


Si es así, muéstrenme dónde pero no me vengáis con la siutiquería de que esta en mi corazón o en alguna casona añeja con una cruz en su techo o en alguna imagen de yeso llorada por más de alguna abuela nuestra…
yo estoy aquí y ahora
se puede conversar conmigo mirándome a los ojos mientras yo sostengo tus manos, si quieres… hasta un abrazo os puedo dar y secare las lágrimas
y todo esto… Por nada, ni el 1% de nada tuyo
bueno, bueno tal vez uno que otro cigarrillo güacho cuando ande con los bolsillos como perro, pero más allá de eso… nada más.                             ….4…3..2 .1
                                                                                                             



B/F
2010


 

8/4/11

Sin numero/nombre/nada/nadadenada



Sin número/nombre/nada/nadadenada

Y mientras doy vueltas a mí alrededor, caminado a través del sueño se viene a mí, todos moriremos en algún lugar… a alguna hora dentro del día
Ellos son mis amigos… algunos muertos, otros enamorados, todos resbalan al bajar de sus cabezas 
Bueno, aquí tenemos borrachos en autos incendiados, aeronautas desdichados y desastrosos, y suicidas a cuales les exploto el corazón
Escenas de depravamiento familiar en las calles y edificios donde hundimos el tiempo en un vaso junto a tres hielos
Una gran ola de felicidad me tumba de espalda, posiblemente no venía hacia mí y solo pasó arrollándome
El sol suspira silencioso tras los árboles y las casas
Espero que al final de todo pueda sentirme libre

Pero no me entiendes lo que te quiero decir
El mundo no me interesa hoy
No entiendo nada de lo que dices
El mundo me importa una mierda hoy

Y vi a esa hermosa mujer en la esquina del bar
bueno, y mientras miraba su culo enchapado en cuero, vi como el tiempo se le hundía en a cara, nunca pude entender su nombre y estaba muy ebrio para ir a su casa o a algún lugar, ella manoseaba y lengüeteaba el aire… el extraño momento paso sin aviso
Nunca creí que el padre había muerto, era su cuerpo el que estaba tendido en el suelo… nunca nadie dijo nada
Un sorbo para llorar
Ella dejaba caer su lengua junto a los huevos para el desayuno
ella era alguien… alguien que nunca supe quién era, cuando me emborracho ella se asquea, la cama está realmente fría, ella cruza la puerta y me lanza suaves y tiernas groserías 
me tumbo hacia atrás mientras pienso: no me jodas chiquilla, hoy no me jodas

Pero no me entiendes lo que te quiero decir
El mundo no me interesa hoy
No entiendo nada de lo que dices
El mundo me importa una mierda hoy

El atardecer se pierde tras las montañas y las mentiras pacen no dudar
Las grandes sombras trafican luces blancas y negras mientras embellecen mi camino


Dos caminos asfaltados, la gente se desespera sin saber que el día acabara igual que siempre
Frente a mis pies el agua lo inunda todo, rasco mis costillas y comienzan a gritar
Solitario frente a la gente nueva que llega al funeral, frente a mis amigos y familia, frente a los que rezan por y junto a mi
Y esta es la tormenta que estaba esperando, esta que me llevara a lo más alto, sin vientos fríos que arruinen el viaje…


Y canto: “tu voz está atrapada en mi garganta, y mi corazón atascado en tu mierda”
Pero en mi cabeza esperare tus ojos, mientras vives y mueres por esta mentira, mientras te vas quedando sola por esta mentira!

Pero no me entiendes lo que te quiero decir
El mundo no me interesa hoy
No entiendo nada de lo que dices
El mundo me importa una mierda hoy

Todas las calles que me llevan a casa están vacías, tus manos están heladas y el cielo se oscurece
Las lámparas de la calle dan una miserable luz, los fantasmas se cansaron de esperar y dejaron solitaria la noche
Dime lo que piensas
Dime si me puedes ver
¿A mi sobre ti? 
¿O a ti sobre mí?
¿Cómo será vivir? Dime… ¿podré yo vivir?
En casa, los cerdos, el viento y los árboles cuchuchean tras de mí, mientras camino dormido
La ciudad está odiosa, todas la calles excitadas
pero no tengo voces que decir, ni pasos que caminar
Grandes torres se levantan junto a mí
vacíos monumentos de modernidad golpean el cielo queriendo ganar, queriendo ganar mi lugar aquí… este lugar que no encontrare en ningún maldito sueño drogado 
Espero que al final de todo pueda sentirme libre, espero que al final de todo pueda sentirme libre

Pero no me entiendes lo que te quiero decir
El mundo no me interesa hoy
No entiendo nada de lo que dices
El mundo me importa una mierda hoy


Tu mientes mientras duermo, tus ojos flotan en mis ilusiones
Yo sobre ti
Tú sobre mí
¿Esto es vivir?
¿Esto es vivir? 

Pero no me entiendes lo que quiero decir
No entiendes lo que te quiero decir

Espero que al final de todo pueda sentirme libre
Espero que al final de todo esto pueda sentirme libre







B/F 
Febrero/2011(AM)

Esperando a que todo termine para levantase y caer de nuevo


Esperando a que todo termine para levantase y caer de nuevo


   Bueno…
Cuando en tu cara se hunden las luces blancas de la mañana, me resbalo por tu mejilla y te tomas todo el tiempo del mundo para reír y llorar.
 Estoy lejos y muy viejo… convertido en santo pecador y de manera monstruosa en el indiferente habitual.
 Un pequeño crujido en los globos de la perfección…
Caigo sudando mis excesos, toda excepción a la regla
Sigo flotando esperando por algo que me convide de una inexplorada dimensión… Entonces la puerta solar se abre y me quema los ojos y todos los agujero de mi cabeza, es una terrible aventura hecha noche, hecha irracional…
Ebria primavera hecha de peligrosa arrogancia, las puertas abiertas me gritan y no entiendo, solo me dejo llevar por la marea hasta el sueño, me derrumbo y caigo después de vueltas y vueltas fuera de mi cabeza.
Siete son los limbos, siete son los tiempos de retorno hasta este lugar, siete severos pasos… así que disgústate y ponte frío, este es el único camino, por ahora mi hermano. 
Las luces nos ofrecen secretos… hipnotizado y dormido caigo (otra vez) en la oscuridad de tu cuerpo y creo que esto puede ser eterno, en ambos casos la realidad son solo centímetros… que recorre mi lengua afilada en tu espalda enroscada.
Suave fantasma con miles de dedos santos que rezan en tu iglesia húmeda y confortable
Crujidos/gemidos/alaridos… en mi boca buscan las vías verdes, silenciosas mueren en el aire con la gracia y la elegancia de la realidad floral acelerada, pero el aroma es puro y gustoso con solo cerrar los ojos, mi pobre y pequeña flor maneja tu sangre como estruendo fugaz, entra y envuelve con viejos cánticos a los benefactores del corazón enfermo, del corazón solitario, del corazón herido.
Cuando la niebla de las estrellas te oscurece la garganta nadie sabe si reír o llorar…
La gente desaparece tras sonrisas, tras rasguños y sombreros altos. 
Abro mis cansados ojos y me detengo a ver como cae todo, es un momento eterno…
Y si… tras la cruz de los pobres… ¡gusanos!, ¡gusanos!...
Incendio mi cabeza y las luces se desplazan a través del tiempo hasta el último momento, dos luces en una sola habitación.
Un sueño grato, en silencio infecto tu cabeza con mariposas revoloteando alrededor de tu carne, cánticos de pajarillos azules me encarcelan en el espacio perdido entre los objetos y el tiempo…
Tengo miedo, cristalizado me quemo y me duermo entre tus comisuras…

Que horrible crimen (¿a sido solo uno?)    

Silencioso (sólo) por la noche…

Ten en cuenta el vasto jardín y como derribas los árboles de mi memoria…
El árbol más grande, el inmovible… el árbol de mi maldad, el árbol de mi bondad… prueba mis frutos, ponle nombre a mi saliva, esa… la que alumbra la oscuridad de tus piernas… siente el viento en tus pechos desnudos, escucha ese ruido acercándose, olas de sangre nos golpean y te aferran a mis rodillas, abrázame… no muevas tus pies, cierra mis ojos porque cuando los abra tendré miedo y este no se ira, tengo una corona inexistente y no respiro cuando los números se alinean… solo si es para arrojarse a la hoguera y convertirse en estrellas… ¡¡¡estrellas!!!
Otra vez  
Voy cayendo y no sé por qué…
Voy cayendo montado en un caballo mientras devoro el firmamento… ¡¡¡espejos, espejos!!! Dime si te atreves a decirme que es lo real de este estado, la carne y la sangre, las marionetas en el papel y su juego, las perras y su poder, la orden publica baila ballet… siente mis texturas, mis relieves… mis manos por siempre vacías.
Me clavo las manos sobre un monte…. Entre más vacías más dolor… la muerte de un hombre inocente nos aterra… pero es absurdo espera 3 años más… si el olor a podrido llegará igual… tras los planetas estoy deformado de diversidad… buscando la tierra altas tras el espejo.
No…

Tu…

Tu… niña estrella de mi mundo… huyendo de la eterna repetición de noche tras noche… se libre y destrúyeme de lado a lado, mátame, asesíname…
Día tras día entre tus piernas… y caminare mañana sobre el mar…
La vida es solo un estado mental.                                

 B/F
Diciembre/2010


Lejos… Dentro de Mí


¿Es necesario ser tan apático…?
¿Es necesario ser tan indiferente…?
¿Es necesario ser tan…?
¿Es necesario…?



Lejos… Dentro de Mí



Esa mañana me levante si ganas de levantarme, sin ganas de volver a acostarme…
Sin ganas de abrir los ojos, ni de cerrarlos, sin ganas de respirar, sin ganas de caminar… 
Sin ganas de nada… sin ganas de tener ganas.

Llegue unas horas después al lugar donde tenía que desarmar y deshacerme de viejos artilugios… de viejas maderas y fotografías desteñidas… de promesas sin cumplir.

El lugar estaba abandonado, era una vieja maestranza… el lugar era muy desolador… muy sombrío… tenia lugares bastante crípticos, era curioso ya que en esos lugares era donde me sentía más cómodo, más tranquilo… mi trabajo era arrojar por el agujero improvisado de una muralla de adobe los viejos cuerpos de madera que yacían por toda la maestranza, después de lanzar unos 100 cuerpos astillosos… me senté en una silla muy vieja en el lugar mas oscuro de la maestranza… mis ojos recorrían todo el lugar encontrando millones de figuras y paisajes salidos de las más macabras pesadillas…
El silencio me absorbía… y justo antes de perderme… saque un cigarrillo de uno de los bolsillos de mi overol… voy en busca de mi encendedor… cae al suelo y al recogerlo… veo que del techo baja un pequeño rayo de luz que daba junto a mi pie izquierdo… era la luz más cercana que tenía en varios metros.

Primera chispa.
Segunda chispa.
El cigarro se enciende.
Cierro los ojos.
El silencio me consume, al abrir los ojos veo como el humo juega con el rayo de luz…me quedo pegado, suspendido en el aire varios segundos mirando las figuras y formas que hace el humo en la luz… a ratos aparecen figuras humanas, parecían almas como si fuesen los fantasmas de las maderas ya secas.

El ladrido de un perro a lo lejos me dice que ya es tiempo que vuelva a mi trabajo
sigo arrojando las maderas a través de agujero varias maderas astillan mis manos, 
otras intentan rasgar mis brazos con sus clavos oxidados, otros torcidos como aforrándose a una última esperanza, intentando no abandonar la vieja maestranza.

El agujero ya está casi lleno… desde lejos parece una fosa común, hay restos de los cuerpos en el suelo… restos fracturados… restos de recuerdos olvidados,  ya quedan pocos... solo unos cuantos en el suelo… los hoyos en las maderas donde estaban los clavos parecen ojos y si se les mira fijamente pereciese que te miraran… que te suplicaran por una oportunidad… por un último deseo antes de caer a la fosa común.


En la soledad de la maestranza llegan a mi cabeza con ciertas preguntas… ¿no estaré volviéndome loco?... ¿pero si son solo maderas secas? o ¿no?
Pero me siguen mirando…     

De pronto… los cadáveres ya se terminaron y la hora de mi salida de la solitaria maestranza llego a mis pies… con cierta nostalgia me marcho del lugar…

Mientras caminaba alejándome de la maestranza… llame a la lluvia la cuida mis sueños… con la que bailo en el viento por las noches de luna llena…
Y no contestó… solo hubo una ráfaga de viento frió que me congelo la garganta.

Mientras esperaba a saltar una de las esquinas del mundo… llego unos de esos amigos de esos que sabes que lloraran para tu funeral, deambulamos por las venas contaminadas de esta maldita ciudad, tratando de alejarme de todo lo que veía... cerré mis ojos y llegue a uno de esos planetas donde la noche depende cual abierto tengas los ojos, donde he perdido mis pinturas, mis llaves para regresar a casa. 
Refresque mi garganta con sabia de árbol más lejano, de ese árbol que te abraza cuando lo miras con atención, subí a su copa y tome una siesta entre sus ramas, baje un una hoja seca al compás de las próximas lluvias, llene mis pulmones con humo dulce de plantas acuáticas, plantadas en las nubes más altas del cielo y me hundí… me hundí en el pasto donde repose mis huesos y caí… caí infinitamente dentro de mi, dentro de mi memoria, dentro de mis fosas comunes, dentro de mis desiertos, vague por solitarios pensamientos y me oculte bajo mi mal humor y mi pesar, me oculte para no verme para no saber nada de mi, nada de nada… pero seguía cayendo por mi garganta, por mis brazos hasta llegar a las ruinas de mis espalda, donde los golpes se pueden ver en cada rincón donde se puede escuchar el retumbar de mi corazón donde antiguamente se le podía encontrar.

Llego a mi mano derecha a través de una costilla rota y en la cima de mis dedos  hay una nave… es la nave del olvido, es la nave que trae los rayos del sol que aún no veo, camino hacia ella pero ya se está marchando, solo dejó algunas huellas de su aterrizaje… miro hacia arriba  para ver a donde fue pero lo único que encontré fue un incendio en mi frente, el fuego se había apoderado de mi frente ya casi me consumía toda la cabeza… iba en dirección a mis ojos que se encontraban distraídos… uno abierto para ver al asesino oculto tras la flores y el otro cerrado para poder ver las flores… comienzo a escalar por mi hombro, paso por mi oreja donde el calor derretía las voces que pretendía escuchar, llego a mi nuca y veo la hoguera… veo como arden mis pensamientos, mi olvido, mi locura, mis alucinaciones post mortem, mis pobres y quebradizos recuerdos ardían entre las llamas… y yo… parado frente a todo ese espectáculo alucinante y cruel… las llamas acariciaba mi cara invitándome a su danza pirómana, el calor derretía mis zapatos y yo en medio de esa hoguera sentía tanto frío, tenía los labio azules, las manos congeladas, mis palabras cristalizadas y sin darme cuenta caí dentro de la hoguera… y caí, caí, caí, caí, caí infinitas veces dentro del agujero de mi cabeza, nunca deje de caer… por un momento pensé que había muerto en el trayecto, ya que no tenía miedo, no sentía miedo, ni vértigo… sentía tanta paz tanta tranquilidad, como si las llamas  acariciaran mi cuerpo con tanto amor, con tanta ternura.

El viento en mi cara apaciguaba la nostalgia 
La velocidad  de la caída aumentaban los latidos de mi corazón… sentía la sangre fluir por mis venas… me sentía tan vivo dentro de mi propia caída…    

El viento golpeaba mi cara con fuerza, me costaba respirar tan rápido que el viento pasaba por mi cara, mis manos jugaban con el viento, con los ojos cerrados era como estar flotando… volando… suspendido en el tiempo y en el espacio…

-          Mete la cabeza en el auto heon, que te vai a caer…

Dice mi amigo que iba manejando con los ojos enrojecidos…  me senté en el asiento sin decir ni una palabra… abroche mi cinturón… saque un cigarrillo…

-          Puta que buena esta canción, me acuerdo de la playa con este tema heon…
he bueno… ¿cierto?...

Lo mire sonriendo… y subí la radio a todo volumen… prendí el cigarrillo que vagaba por mi mano…  y cerré mis ojos.




¿Es necesario no ser tan apático…?
¿Es necesario no ser tan indiferente…?
¿Es necesario no ser tan…?
¿Es necesario…?









B/F
Enero/2010

Día 14




Día 14



Desperté de golpe. 
Puntada aguda en el cabeza. 
Despierto de la ensoñación malograda.
Me siento en la cama… siento la cama, puntada aguda en la cabeza, abro la ventana
Camino al baño, miro el espejo, tengo los ojos rojos, estiro mis huesos
Bebo un poco de agua… salgo a la noche y prendo un cigarrillo las 4:15 AM en punto
Miro la noche…los perros que andan por ahí y me duermo junto a los perros que andan por ahí... junto a los perros que no hay por ahí, junto a los perros que flotan por las noches hacia las estrellas que no vemos, que no queremos ver… ladrando a la luna más cercana
Ladrando al que pase con pasos teñidos de miedo, teñidos de nada… nada
Mis pasos van desnudos ya que no tengo miedo, ya que no tengo nada…
Solo la tardía respuesta de mis manos, solo la tardía llegada del sol a mi cabeza.

Los perros y el sueño me llevaron de tarde en tarde, siempre llegando tarde, siempre haciendo todo tarde… fue tarde, esa tarde donde la encontré - nunca pensé terminar así - caminamos bajo el sol inquietante, bajo el sol odioso de las 4 de la tarde... mirándola y preguntándome como seria… como.
Tarde ya era para mí, tarde era ya para mi corazón, tarde ya eran para mis manos... tenerla... tenerla tan cerca, ¿vera en mis ojos la inundación, vera en mis ojos el universo que llevo dentro, vera dentro de mis ojos el paisaje, la pintura derritiéndose?

Solo me dividía un mar, unos vasos y un cigarrillo mal apagado, de lo que por noches a medio día era mi pasa tiempo preferido
Soñar despierto con ella, fantasear por caminos escondidos, por escenarios bajo tierra, bajo todo lo que se podía ver y oler, bajo la mirada de los auto-engañados… bajo de la sutileza de la rabia

Mientras la miraba a los ojos - donde me perdía - decidí suicidarme por última vez, mire el barranco de mi olvido, de mi locura, de mi adicción y salte sin pensarlo...sin pensar en el dolor
Sin pensar en nada, nada más que en el hecho que volaría por un rato… por un momento breve los pies no me pesarían, pensaba en el momento de su caída, de mi caída, de que si el mundo se ha lanzado al vació al igual que yo… y cuantas costillas se habría roto.

Aparté las cenizas y puse mi corazón sangrante sobre la mesa
Ya no tenía nada que más ofrecer y nada más que perder, solo la sangre que manchaba la mesa de esquina a esquina, mientras la miraba  y me perdía más y más en el universo, el lugar se llenó de sombras, ladridos en los agujeros puntiagudos de mi cabeza, ya al salir del lugar tome mi corazón y me lo eche al bolsillo a ese donde tenía un par de monedas y el envoltorio de una nueva esperanza, caminamos y nuestras manos se encontraron a medida que el aire pasaba por nuestros dedos, llegamos a unos de los vértices muertos del mundo y me miro
Con esa mirada…con esa mirada mezquina que ella tiene… con esa mirada que lo nubla todo, como los días de invierno que tanto me gustan.

Un ladrido…
Un espasmo…
Agujeros puntiagudos en mi cabeza…
Un beso fantasma…
Una caricia fugaz…

Ya se ha silenciado todo...
Despierto desprendiéndome de sus labios
Despierto, despierto, despierto solo para encender una estrella
Las hormigas ya han trazado el camino... ya han deforestado mi espalda
Las hormigas siguen su camino ebrio hacia los depósitos de azúcar del cielo
Salen o entran dependiendo de lo muerto que esté
Salen o entran de mi pie cansado
De mi pie fantasma...
De mi pie moribundo, al caminar por el camino pedregoso
Los perros ya se han marchado, ya se han manchado con la nada
Sólo… busco el camino trazado por mis sueños
Por mis manos trémulas, por mis manos…
Y me llevan hacia ella… hacia sus labios de fruta
Hacia esa respiración que me ahoga, que me eleva hasta lo más hondo de este mar
De este mar oculto y en sus orillas encuentro su espalda a la que me aferro, a la que abrazo con fuerza, tratando de llevarme a un trozo conmigo, para cuando no este conmigo
Para cuando la noche me despierte y ella no este entre mis brazos.

En silencio la recuerdo
En silencio le hablo
En silencio nos encontramos en jardines secretos
Hechos de humo y verdad…
Hechos de risas y oscuridad
Hechos con manos y una suerte de soledad.

Vuelvo a despertar 
El sol se ha ido lejos, espero que su besos no lo hayan seguido
Espero que sus manos aun me esperen, frías y pequeñas
Para sostenerlas en mi hoguera de huesos y enfermedad
Me mira… me pierdo dentro de ella, me mira… y el sol se esconde
Tras las montañas de mi memoria, me mira… simplemente me mira.
Y en un beso la encuentro, en un beso me pierdo para que ella me encuentre
Recostado en la arena sobre el cielo que nos montaron… sobre el cielo que destruí…
Sobre el cielo en el que no creí, sobre el cielo… sobre el camino
Donde la encuentro, donde dejo su cuerpo tras un abrazo final, donde le robo un beso
Donde le robo el silencio que me acompaña esta noche…

Acabo de verla pasar… montada en una hoja en el viento
Invitándome a dormir con ella, a refugiarnos en la locura y la risa… en la dicha mágica de una tierna caricia… en las conversaciones eternas sobre esto y aquello, sobre aquello y esto
Sobre la nada y el todo, sobre todo y nada, sobre todo…conversar
Ya nada espero… solo poder recordarla cuando mis ojos ya nos estén alerta a la luz y se vuelvan gigantes en la oscuridad, solo espero su risa entre mis labios… entre mis manos… solo espero que esta noche lleguen a sus oídos mis palabras y a sus manos la flores secas de mi garganta.

Ya es tarde… enciendo el sexto cigarrillo con su risa entre mis manos… como aquel día catorce en el bar. Donde la mire y me seguí perdiendo. (Donde aún sigo perdido, donde no quiero ser encontrado, salvo que se por ella). 
Por esta noche dejare su alma en paz… dejare que flote en aire y dejare caer mis huesos 
dejare caer mi espalda cansada con hambre de sus abrazos, dejare que mis labios descansen al dispárale esta verdad que llevo dentro

El cigarrillo se consumió me tienta prender otro pero, no… esta bueno por hoy
Solo espero… Solo espero que se hunda en mi pecho, en mi desierto angular, en la cicatriz de mi desierto…
Solo espero… no terminar de escribir… no me importa cuántas hojas más se vienen en este cuento, solamente no quiero terminar de escribir…

No quiero terminar de escribir.
No quiero terminar.
No quiero.
No.


     

  


B/F
Diciembre/2009