Sin Titulo
Hoy vi a un hombre llorar…
Un hombre muy viejo
Mientras el humo de los árboles se
confundía con las nubes del cielo que me prometían nuevas lluvias…
Nunca había visto llorar a este hombre…
Me preguntaba ¿cuantas nubes habrá
visto?... Cuanto humo ha pasado por sus ojos…
¿El dolor nunca te deja de atormentar?
Ni en avanzada edad...
Ni en pies cansados…
Ni en manos curtidas por el tiempo…
El temor a la soledad
El temor a la soledad
El temor a la soledad era lo que le
preocupaba…
¿O era el temor a dejar de ser ignorado?
1. 2.. 3… 4….
Veo mi sombra en el pasto, el viento sopla
despacio y levemente se lleva el humo de mi boca… como aquella mujer que se
lleva la esencia de mi alma en una caricia intramuscular, en eso aplasto una
hormiga con el dedo y me quedo mirando, me quedo pensando…
¿Acaso soy dios?
¿Dios nos mira así, como yo miro a esta
hormiga moribunda?
Bueno… si es que tiene ojos, si es que nos
quiere ver
Bueno, si es que se llama dios… quizás se
llama Hugelio u Oriel o quien sabe
o quien no sabe, yo no sé y no me interesa saberlo
o quien no sabe, yo no sé y no me interesa saberlo
¡¡¡Yo soy dios!!!
¿y por qué no?
Porque no tengo las manos heridas
Bueno no las tengo heridas pero tengo una
enorme cicatriz en el pecho
es mucho más que un par de heridas en las manos…
es mucho más que un par de heridas en las manos…
¿No?
Entonces eso me hace un dios… y mejor que
el de las manos con agujeros
hay dioses que se suicidaron para ahora estar en cada cadenita de oro o en cada espejo retrovisor de algún auto o en el pecho tatuado de alguien que cayó preso, yo no me he suicidado, yo estoy aquí y ahora, hago milagros casi todas las noches… dependiendo que mujer devota me invite a pasar a su casa, no tengo un manto sagrado pero he tenido mantos sangrados, mantos sudados (en cada casa de mis devotas o detacones altos o depies descalzos) no tengo mucha gente que me siga, no convierto el agua en vino, si no que el vino lo convierto en risas, en sexo, en poesía madrugadora, en conversaciones con extraños, a veces incluso… en peleas, en caídas y dolores de cabeza.
hay dioses que se suicidaron para ahora estar en cada cadenita de oro o en cada espejo retrovisor de algún auto o en el pecho tatuado de alguien que cayó preso, yo no me he suicidado, yo estoy aquí y ahora, hago milagros casi todas las noches… dependiendo que mujer devota me invite a pasar a su casa, no tengo un manto sagrado pero he tenido mantos sangrados, mantos sudados (en cada casa de mis devotas o detacones altos o depies descalzos) no tengo mucha gente que me siga, no convierto el agua en vino, si no que el vino lo convierto en risas, en sexo, en poesía madrugadora, en conversaciones con extraños, a veces incluso… en peleas, en caídas y dolores de cabeza.
Si!, soy dios
¿o no?
¿a quién realmente le importa?
A más de uno u otro vago nocturno
pero el dictador celestial no esta
¿o sí?
Si es así, muéstrenme dónde pero no me
vengáis con la siutiquería de que esta en mi corazón o en alguna casona añeja
con una cruz en su techo o en alguna imagen de yeso llorada por más de alguna
abuela nuestra…
yo estoy aquí y ahora
se puede conversar conmigo mirándome a los ojos mientras yo sostengo tus manos, si quieres… hasta un abrazo os puedo dar y secare las lágrimas
y todo esto… Por nada, ni el 1% de nada tuyo
bueno, bueno tal vez uno que otro cigarrillo güacho cuando ande con los bolsillos como perro, pero más allá de eso… nada más. ….4…3..2 .1
yo estoy aquí y ahora
se puede conversar conmigo mirándome a los ojos mientras yo sostengo tus manos, si quieres… hasta un abrazo os puedo dar y secare las lágrimas
y todo esto… Por nada, ni el 1% de nada tuyo
bueno, bueno tal vez uno que otro cigarrillo güacho cuando ande con los bolsillos como perro, pero más allá de eso… nada más. ….4…3..2 .1
B/F
2010