Buenos días con los ojos cristalizados
Buenos días con la espalda hecha trizas
Buenos días por las mañanas agonizantes
Buenos días sin ver la bondad madrugadora.
Con los ojos cerrados, la boca y el pecho
Caigo sin ver mundo
Sin ver a la tierra acercarse a mi espalda
Sin escuchar nada, solo el silbido del tiempo decayendo.
Con las piernas muertas corro y camino y lloro y sueño y corro, corro,
corro, corro escapando de mi
pecho maldito angular
Mis manos cansadas de sostenerme
Cansadas de beber y ahumar el tiempo y la vida y la nada y todo y el
universo y dios y la muerte
siempre tentadora con su escote en las muñecas mientras me masturba por las noches sin luz, sin carne que lamer.
siempre tentadora con su escote en las muñecas mientras me masturba por las noches sin luz, sin carne que lamer.
Cansadas son mis respuestas a las preguntas que cansan mi cabeza
Hoy es un día de antaño, de esos que huelen a leña, a pan tostado
De esos donde ella llega por detrás y me abraza haciéndome caer desde
lo más alto
Dentro de mí, al campo de trigo marchito.
B/F.
…
2012