Día 14
Desperté de golpe.
Puntada aguda en el cabeza.
Despierto de la ensoñación malograda.
Puntada aguda en el cabeza.
Despierto de la ensoñación malograda.
Me siento en la cama…
siento la cama, puntada aguda en la cabeza, abro la ventana
Camino al baño, miro el
espejo, tengo los ojos rojos, estiro mis huesos
Bebo un poco de agua…
salgo a la noche y prendo un cigarrillo las 4:15 AM en punto
Miro la noche…los perros
que andan por ahí y me duermo junto a los perros que andan por ahí... junto a
los perros que no hay por ahí, junto a los perros que flotan por las noches
hacia las estrellas que no vemos, que no queremos ver… ladrando a la luna más
cercana
Ladrando al que pase con
pasos teñidos de miedo, teñidos de nada… nada
Mis pasos van desnudos ya
que no tengo miedo, ya que no tengo nada…
Solo la tardía respuesta
de mis manos, solo la tardía llegada del sol a mi cabeza.
Los perros y el sueño me
llevaron de tarde en tarde, siempre llegando tarde, siempre haciendo todo
tarde… fue tarde, esa tarde donde la encontré - nunca pensé terminar así -
caminamos bajo el sol inquietante, bajo el sol odioso de las 4 de la tarde...
mirándola y preguntándome como seria… como.
Tarde ya era para mí,
tarde era ya para mi corazón, tarde ya eran para mis manos... tenerla...
tenerla tan cerca, ¿vera en mis ojos la inundación, vera en mis ojos el
universo que llevo dentro, vera dentro de mis ojos el paisaje, la pintura
derritiéndose?
Solo me dividía un mar,
unos vasos y un cigarrillo mal apagado, de lo que por noches a medio día era mi
pasa tiempo preferido
Soñar despierto con ella,
fantasear por caminos escondidos, por escenarios bajo tierra, bajo todo lo que
se podía ver y oler, bajo la mirada de los auto-engañados… bajo de la sutileza
de la rabia
Mientras la miraba a los
ojos - donde me perdía - decidí suicidarme por última vez, mire el barranco de
mi olvido, de mi locura, de mi adicción y salte sin pensarlo...sin pensar en el
dolor
Sin pensar en nada, nada más
que en el hecho que volaría por un rato… por un momento breve los pies no me
pesarían, pensaba en el momento de su caída, de mi caída, de que si el mundo se
ha lanzado al vació al igual que yo… y cuantas costillas se habría roto.
Aparté las cenizas y puse
mi corazón sangrante sobre la mesa
Ya no tenía nada que más
ofrecer y nada más que perder, solo la sangre que manchaba la mesa de esquina a
esquina, mientras la miraba y me perdía más y más en el
universo, el lugar se llenó de sombras, ladridos en los agujeros puntiagudos de
mi cabeza, ya al salir del lugar tome mi corazón y me lo eche al bolsillo a ese
donde tenía un par de monedas y el envoltorio de una nueva esperanza, caminamos
y nuestras manos se encontraron a medida que el aire pasaba por nuestros dedos,
llegamos a unos de los vértices muertos del mundo y me miro
Con esa mirada…con esa
mirada mezquina que ella tiene… con esa mirada que lo nubla todo, como los días
de invierno que tanto me gustan.
Un ladrido…
Un espasmo…
Agujeros puntiagudos en
mi cabeza…
Un beso fantasma…
Una caricia fugaz…
Ya se ha silenciado
todo...
Despierto desprendiéndome
de sus labios
Despierto, despierto,
despierto solo para encender una estrella
Las hormigas ya han
trazado el camino... ya han deforestado mi espalda
Las hormigas siguen su
camino ebrio hacia los depósitos de azúcar del cielo
Salen o entran
dependiendo de lo muerto que esté
Salen o entran de mi pie
cansado
De mi pie fantasma...
De mi pie moribundo, al
caminar por el camino pedregoso
Los perros ya se han
marchado, ya se han manchado con la nada
Sólo… busco el camino
trazado por mis sueños
Por mis manos trémulas,
por mis manos…
Y me llevan hacia ella…
hacia sus labios de fruta
Hacia esa respiración que
me ahoga, que me eleva hasta lo más hondo de este mar
De este mar oculto y en
sus orillas encuentro su espalda a la que me aferro, a la que abrazo con
fuerza, tratando de llevarme a un trozo conmigo, para cuando no este conmigo
Para cuando la noche me
despierte y ella no este entre mis brazos.
En silencio la recuerdo
En silencio le hablo
En silencio nos
encontramos en jardines secretos
Hechos de humo y verdad…
Hechos de risas y
oscuridad
Hechos con manos y una
suerte de soledad.
Vuelvo a despertar
El sol se ha ido lejos, espero que su besos no lo hayan seguido
El sol se ha ido lejos, espero que su besos no lo hayan seguido
Espero que sus manos aun
me esperen, frías y pequeñas
Para sostenerlas en mi
hoguera de huesos y enfermedad
Me mira… me pierdo dentro
de ella, me mira… y el sol se esconde
Tras las montañas de mi
memoria, me mira… simplemente me mira.
Y en un beso la
encuentro, en un beso me pierdo para que ella me encuentre
Recostado en la arena
sobre el cielo que nos montaron… sobre el cielo que destruí…
Sobre el cielo en el que
no creí, sobre el cielo… sobre el camino
Donde la encuentro, donde
dejo su cuerpo tras un abrazo final, donde le robo un beso
Donde le robo el silencio
que me acompaña esta noche…
Acabo de verla pasar…
montada en una hoja en el viento
Invitándome a dormir con
ella, a refugiarnos en la locura y la risa… en la dicha mágica de una tierna
caricia… en las conversaciones eternas sobre esto y aquello, sobre aquello y
esto
Sobre la nada y el todo,
sobre todo y nada, sobre todo…conversar
Ya nada espero… solo
poder recordarla cuando mis ojos ya nos estén alerta a la luz y se vuelvan
gigantes en la oscuridad, solo espero su risa entre mis labios… entre mis
manos… solo espero que esta noche lleguen a sus oídos mis palabras y a sus
manos la flores secas de mi garganta.
Ya es tarde… enciendo el
sexto cigarrillo con su risa entre mis manos… como aquel día catorce en el bar.
Donde la mire y me seguí perdiendo. (Donde aún sigo perdido, donde no quiero
ser encontrado, salvo que se por ella).
Por esta noche dejare su
alma en paz… dejare que flote en aire y dejare caer mis huesos
dejare caer mi espalda cansada con hambre de sus abrazos, dejare que mis labios descansen al dispárale esta verdad que llevo dentro
dejare caer mi espalda cansada con hambre de sus abrazos, dejare que mis labios descansen al dispárale esta verdad que llevo dentro
El cigarrillo se consumió
me tienta prender otro pero, no… esta bueno por hoy
Solo espero… Solo espero
que se hunda en mi pecho, en mi desierto angular, en la cicatriz de mi
desierto…
Solo espero… no terminar
de escribir… no me importa cuántas hojas más se vienen en este cuento,
solamente no quiero terminar de escribir…
No
quiero terminar de escribir.
No
quiero terminar.
No
quiero.
No.
B/F
Diciembre/2009
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