17/2/11

Emia Odes Thanatos



Nuestra mente envejece

Bajo esta cálida oscuridad.

Y mis ojos ya no soportan la frialdad de la luz,

Que rebota en mis viejos zapatos.

Me quema la garganta,

Ya desgarrada de tantas palabras de ira,

Arrojada hacia los agujeros de tu cabeza.


Miro y espero a que el cielo calle,

Para así oír cada llanto al amanecer.

Cada delirio,

Cada amargura.

Soy una hoja seca del árbol más viejo,

Listo para caer.

Y me enredaré en tu pelo.

Ya no puedo librarme de morir,

Ni tampoco de todo esto.


Bésame y toma mis manos.

Tus labios son mi descanso,

Mi querida muerte.

Llueve en mis brazos temblorosos,

Pero no puedo librarme de esto.

No puedo librarme de esto,


¿Por qué esto está en mis venas?


¿Jamás será suficiente lamento?



B/F
12 de Octubre 2001.


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